Los conflictos son situaciones en la que dos o más personas entran en desacuerdo porque sus posiciones, intereses, necesidades, deseos o valores son incompatibles (o son percibidos como tal).
Las emociones y sentimientos juegan un papel muy importante para el resultado del mismo, que puede ser un deterioro de las relaciones o un fortalecimiento de las mismas.
Diferencia entre conflicto y problema.
El problema es una molestia, algo que no puede solucionarse, una dificultad o una incomprensión en base a un asunto.
Por otro lado el conflicto es un desacuerdo entre las partes, un enfrentamiento por algún motivo donde los intereses o puntos de vista se contraponen.
¿Por qué vemos el conflicto como algo negativo?
Porque enfrentarse a ellos e intentar resolverlos requiere mucha energía y el sentimiento de la mayoría es que no nos educaron para ello de forma positiva dotándonos de herramientas y recursos. Y de ahí que lo relacionemos con el término violencia.
¿Cómo transformar esta visión en algo positivo?
Aunque tenemos gran resistencia al cambio debemos pensar que los conflictos son algo inevitable teniendo necesidades, a veces, tan diferentes. Esa diversidad es un valor, una verdadera palanca de transformación social y un medio de desarrollarnos y mejorar la convivencia.
Por eso el conflicto no es el problema sino el que sepamos hacer lo que hay que hacer cuando aparece para darle la respuesta adecuada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario