miércoles, 28 de septiembre de 2011

Una técnica para incrementar conductas deseables: reforzamiento positivo.

Se consigue aumentar la frecuencia de las respuestas aceptadas socialmente mediante la administración de reforzadores o estímulos agradables. Los resultados son unánimes respecto a la duración de los efectos: es larga cuando se aplica adecuadamente.
Reforzadores positivos pueden ser:
  • Naturales: comer cuando se tiene hambre o beber cuando se tiene sed.
  • Artificiales: de forma deliberada y programada con la pretensión de aumentar la emisión de una conducta concreta. Ejemplo: dar un caramelo a un niño cuando recoge sus cosas.
  • Primarios: satisfacen las necesidades  biológicas básicas: comer, beber, dormir...
  • Secundarios: deben ser aprendidos.
Reglas de aplicación de los reforzadores:
  1. Siempre después de la conducta.
  2. La demora produce desmotivación e incluso desorientación reforzando conductas  distintas a las iniciales.
  3. Es importante que el niño sepa lo que se espera de el y cuales son las consecuencias o reforzadores a aplicar.
  4. Un reforzador aplicado de forma constante durante largos períodos de tiempo pierde eficacia. Conviene cambiarlo
  5. No se debe retirar de forma brusca porque se puede extinguir la conducta.
  6. La cantidad y calidad del reforzador ha de estar en consonancia con la cantidad y calidad de la conducta.
Un ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=UPYFkFCW7cE&feature=related


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